Desde una perspectiva profesional o laboral, mantener una formación continua resulta de gran importancia de cara a adaptarse al cambiante mercado laboral mejorando, de este modo, el abanico de oportunidades profesionales.
Una formación continua que no solo repercute en el desempeño profesional, sino que también ayuda en el bienestar de cada individuo al promover el crecimiento desde ambas perspectivas, tanto la personal como la profesional.
Pero antes de continuar analizando por qué es importante la formación, ¿qué entendemos exactamente por este término?
Qué es la formación
Definida por la RAE como “acción y efecto de formar o formarse”, la formación también puede entenderse como el proceso por el que los individuos adquieren aspectos diferentes como actitudes, habilidades, competencias, destrezas o conocimientos para su desarrollo tanto profesional como personal.
Mediante métodos diferentes y en entornos profesionales que pueden ser formales o informales, cuando hablamos de formación educativa nos referimos a aquella que busca el desarrollo de capacidades de diversa naturaleza, como cognitiva, afectiva o práctica.
Qué es la formación continua y qué tipos hay
Por educación continua entendemos la adquisición de nuevos conocimientos, habilidades y/o competencias, como hemos comentado anteriormente, a lo largo de la vida de una persona.
Algo que se ha convertido en esencial habida cuenta de que estamos ante un mundo en evolución constante al estar plenamente inmersos en un proceso de revolución digital imparable.
Tipos de formación continua
Existen numerosas actividades que pueden considerarse como diferentes tipos de formación continua.
Van desde cursos online, talleres y seminarios, programas de certificación, conferencias o formación en habilidades técnicas hasta formación en habilidades sociales, cursos de idiomas e incluso hay quien incluye el voluntariado como parte de la formación continua, una actividad que incluso cuenta con una jornada específica: el 5 de diciembre, cuando se conmemora el Día Internacional de los Voluntarios.
Beneficios de formación continua
La formación continua ofrece una doble vertiente de ventajas: por un lado, las que le reportan al empleado y por otro para la empresa.
Veamos algunos ejemplos de cada uno de los casos.
Formación continua para los empleados: beneficios
La mejora de conocimientos y competencias profesionales es una de las ventajas que ofrece la formación continua a los trabajadores, puesto que puede ser una vía de apertura a nuevos retos u horizontes profesionales.
Relacionado con esto, también podemos hablar de una mayor empleabilidad para aquellas personas que se estén formando de forma continua.
De igual manera, la formación redunda en la mejora de la productividad al generar mayor eficiencia; asimismo, la adaptabilidad a los cambios (bien sea de roles o incluso de sector) es otra de las ventajas asociadas a la formación continua.
Desde un punto de vista menos pragmático, pero igualmente importante, el nivel de satisfacción y confianza en uno mismo también puede verse incrementado gracias a la percepción de aprendizaje y progreso vinculado a la formación. En resumen: un empuje a la autoestima.
Ventajas de la formación continua para las empresas
Gracias a la formación continua, las compañías disponen de plantillas con mayor número de competencias al haber incrementado tanto sus habilidades como sus conocimientos, lo cual redunda en su productividad.
La formación puede, asimismo, servir para que las personas trabajadoras identifiquen y/o corrijan determinadas ineficiencias que puedan estar dándose, así como ayudar a generar un ambiente en el que la creatividad y la innovación se potencien, lo cual puede indirectamente incidir en la resolución de problemas.
Además, mediante la formación puede aumentarse la satisfacción de la plantilla y que, de este modo, resulte más sencillo retener el talento. En esta línea, la cultura corporativa de las compañías también se ve reforzada gracias a una formación que, como venimos comentando a lo largo del artículo, conlleva un crecimiento profesional y personal de los empleados.
Universitas, un ejemplo de universidad corporativa
La universidad corporativa de Telefónica, Universitas, supone un ejemplo de aprendizaje continuado que apela a “dar respuesta al cambiante contexto que vivimos y que exige a las empresas un reskilling continuo”.
Unos cursos que según se definen en la propia página web promueven “el liderazgo y el crecimiento, tanto personal como profesional”.