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¿La IA sustituirá el empleo humano?

Creo que no pasa ni un sólo día en el que no escuche cosas como “la IA nos va a dejar sin trabajo” o “no estoy seguro de empujar el uso porque no quiero quitarle el trabajo a nadie”

Darío Alonso

También leo artículos apocalípticos en los que grandes gurús disertando y haciendo predicciones cual Nostradamus sobre todas las profesiones que desaparecerán y aquellas que sobrevivirán… Sinceramente, nadie lo sabe. No porque lo diga yo, sino por la propia naturaleza de la IA, que está concebida para aprender, adaptarse, incluso pensar. Creo que sólo el tiempo dirá.

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También leo mucho sobre la potencia de estas herramientas, lo fácil que nos van a hacer las cosas y que prácticamente no vamos a tener que hacer nada. Va a estar tan presente y transversal en nuestras vidas que no tendremos que mover ni un dedo ni activar ninguna neurona. Esto es como los patinetes voladores de “Regreso al futuro”. Aún los estamos esperando.

En mi opinión, no es ni una cosa ni otra. E incluso las dos. Cuando pienso sobre el tema, lo primero que me viene a la mente es que es una oportunidad fantástica, apasionante y que estamos ante una nueva revolución para la humanidad. Como lo fue el descubrimiento del fuego, la rueda, la Revolución Industrial e Internet. Es un cambio de paradigma para todo lo que hacemos. En unas actividades está yendo muy rápido -por ejemplo, escribir código- y en otras lo hará más lentamente. Cuanto más automatizable sea una actividad intelectual, más susceptible de ser “vitaminada” por la IA. Y ya veremos si sustituida porque, hoy en día, la supervisión humana es indispensable, porque es el humano el que quiere cumplir una tarea u objetivo usándola. Según vaya avanzando en términos de capacidad de raciocinio y realizar actividades físicas, irá penetrando en labores más físicas y menos susceptibles de automatizar.

Mirando al pasado

¿Da miedo? Pues depende. Si miramos a otras revoluciones, como la Industrial, ésta introdujo cambios muy profundos en las sociedades, ya que pasamos de una economía feudal y basada en estar pegados a un terruño a una economía capitalista en la que las poblaciones están más concentradas en las ciudades. De trabajar más físicamente a más intelectualmente (en general). Cierto es que al principio hubo muchos abusos, de gente esclavizada y hubo mucho que cambiar para evitar dichos abusos y las desigualdades. También es cierto que, si miramos parámetros sobre nuestra calidad de vida, creo que en general tras cada revolución la humanidad está mejor: mayor esperanza de vida, mayores rentas per cápita, mejores medios de transporte, … Es decir, trajeron progreso.

Por ello, este cambio hay que tomarlo con optimismo y responsabilidad al mismo tiempo. Con optimismo porque estoy convencido de que va a traer cosas muy buenas. ¡Qué digo, ya las está trayendo! Sólo hay que ver cómo se está empleando para la detección temprana del cáncer o para predecir mejor las catástrofes metrológicas. La IA supone un arsenal de herramientas poderosísimas, que nos va a potenciar como seres humanos.

He empleado el término “arsenal”, lo que me lleva a explicar por qué debemos tener responsabilidad: precisamente por su potencia, se puede usar también para el mal. Como cualquier otra herramienta o descubrimiento. Usémosla para trabajar mejor, empleando más tiempo en pensar bien lo que hacemos y menos en tareas repetitivas y pesadas. Para hacer el bien, para curar enfermedades.

Nuestra responsabilidad

Bueno y ante todo esto, ¿qué hacemos? Personalmente creo que tenemos la responsabilidad de educarnos en estas herramientas y fomentar la educación de otros en ellas. Si no aprendemos a usarlas, nos quedaremos en desventaja frente a los que saben usarlas. Yo lo veo como la brecha digital o el analfabetismo.

Y esta responsabilidad no debe quedarse sólo en el ámbito personal, sino a nivel institucional. Hoy en día estas herramientas tan poderosas están controladas sobre todo por unas cuantas grandes organizaciones y es un poder que no debería estar en manos sólo de unos pocos. Es como cuando en la Revolución Industrial sólo los que tenían las fábricas aprovechaban para explotar hasta niveles inhumanos a los trabajadores. Supongo que por ello vemos cómo la Unión Europea ha sido la primera en empezar a regular en este sentido, o por qué en Estados Unidos estamos viendo la relación tan estrecha entre gobierno y las Big Tech. Otro ejemplo es China y cómo el Estado inyecta toda la financiación que inyecta en empresas de IA.

Conclusiones

Concluyendo, la IA es una oportunidad fantástica para mejorar el mundo y es un campo que está abriendo y abrirá muchas posibilidades de hacer muchas cosas a todos. Esas cosas serán diferentes y tenemos que aprender y adaptarnos, pero eso no es malo. Al contrario, me parece emocionante y animo al lector a verlo así. Ante todo esto, el papel de los gobiernos y organismos regulatorios me parece fundamental en que se use para buenos fines y para todos.

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